Qué hacer ante los problemas de aprendizaje de nuestros hijos

986 84 67 40
Qué hacer ante los problemas de aprendizaje de nuestros hijos

La psicología escolar permite analizar e intervenir sobre las competencias educativas de los alumnos. Como centro especializado en dificultades de aprendizaje en Pontevedra, sabemos que los modelos educativos son imperfectos y no pueden garantizar con éxito la enseñanza del cien por cien de los niños pues, aunque convivan en una misma aula, en ocasiones provienen de ambientes muy diferentes o presentan una importante disparidad en cuanto a su desarrollo intelectual, psíquico y emocional. Las aportaciones de la psicología escolar permiten enfrentar las dificultades que puedan presentarse a lo largo de la vida académica de niños y adolescentes.

Si el rendimiento académico de tu hijo no es el que cabría esperar según el esfuerzo invertido, quizá haya llegado el momento de considerar la presencia de problemas o dificultades en el aprendizaje. 

Según nuestra experiencia trabajando con dificultades de aprendizaje en Pontevedra, sabemos que es fundamental realizar una detección e intervención tempranas para evitar que haya niños que queden rezagados respecto al resto de sus compañeros. Las dificultades que profesores y padres pueden observar son variadas y su origen responderá también a múltiples factores. Puede tratarse de un problema de motivación, concentración o memoria. Puede que el trasfondo sea un trastorno de la atención o de hiperactividad. Los trastornos de audición y los trastornos del lenguaje son también causas posibles, así como un déficit intelectual o, por el contrario, una inteligencia superior a la normal. En cualquier caso todo ello va a requerir de una atención profesional especializada.

Desde la consulta de psicología Gómez Barreiro, V. animamos a los padres a que resuelvan sus dudas con respecto al rendimiento académico de sus hijos acudiendo a profesionales de formación y experiencia contrastada. Estos especialistas deben manejar las técnicas necesarias para una correcta evaluación, diagnóstico y tratamiento. Las intervenciones deben corresponderse con métodos validados para garantizar una sensible mejora en el rendimiento escolar de los niños.